Programa FÉNIX: entrevista con su fundador Chema Uriarte
En StopFibromialgia.com nos gusta dar voz a proyectos y profesionales que están aportando aire fresco en el tratamiento de la fibromialgia y el dolor crónico. Hoy hablamos con Chema Uriarte, creador del Programa Fénix, una propuesta integral que combina ciencia, educación y acompañamiento multidisciplinar para ayudar a las personas a recuperar calidad de vida.
En su comunidad, Chema comparte los testimonios de transformación de sus alumnas y alumnos, así como los últimos avances científicos que aportan luz a los tratamientos. El enfoque de su programa se cimenta principalmente en tres pilares: la Educación en Neurociencia del Dolor, (END) la Psiconeuroinmunoendocrinología (PNIE) y el trabajo coordinado de un equipo sanitario interdisciplinar que brinda un soporte 24/7 a cada paciente.
Con este equipo, aplica asesoramiento nutricional, psicológico, fisioterapéutico, enfermería y entrenamiento, además de trabajar también el insomnio, la salud hormonal o el suelo pélvico, entre otros, al contar con otros colaboradores del programa, como médicos integrativos, y todo dentro de un mismo programa. Esta metodología está logrando que sus alumnas y alumnos recuperen la calidad de vida y se libren definitivamente del dolor.
Chema, ¿cómo nace el Programa Fénix y qué te llevó a enfocarte en la fibromialgia y el dolor crónico?
¡Hola Rafa! En primer lugar, quería agradecerte de parte mía y de todo mi equipo el reconocimiento y el valor que le has dado a nuestro proyecto y, evidentemente, por invitarme a esta entrevista.
¿Por qué la Fibromialgia? Es una larga historia, pero merece la pena contarla y estoy seguro de que nuestros lectores/as se van a sentir identificados conmigo… El Programa Fénix nace de una historia personal real. Yo tuve dolor crónico en 2018. Sé muy bien lo que es estar ahí… Estaba estudiando mi 2º Máster, y sufrí una lesión que me mantuvo meses sin poder practicar mis pasiones: el fútbol y el baile. Me hicieron el tratamiento “convencional” cuando no quieres operarte, y no sirvió de mucho… Sentía cómo el dolor iba cada vez a más, y no entendía el por qué. Yo mismo me estaba “tratando” con mis conocimientos, “fortaleciendo”, estirando todos los días, “evitando impactos”… Vaya, el “ABC” que siempre nos dicen. Pero algo no iba bien…
Empecé a sentir cambios que nada tenían que ver con mi lesión. Mi estado emocional cayó en picado, estaba muy irascible, cogí peso, mis digestiones empezaron a ser pesadas, me notaba pérdidas de memoria, falta de concentración… Y mi dolor, ¡Ay mi dolor! Se expandía, cambiaba de un lado del cuerpo al otro, me despertaba de la nada con él… ¿Os suena? Y fue entonces cuando en ese Máster, nos dieron una clase sobre una nueva terapia para el dolor: “Educación en Neurociencia del Dolor”. Fueron solo 5 horas, pero esas 5 horas me cambiaron la vida.
Entendí que el problema no era yo, sino el enfoque que le habían dado los sanitarios a mi dolor. Tuve que hacer un giro de 180º, y dejar atrás mis 7 años de Universidad, al darme cuenta de que prácticamente todo lo que me habían enseñado sobre el dolor, estaba obsoleto… Romper mis creencias y construirlas de nuevo, pero esta vez, desde la Neurociencia más avanzada, ¿Y sabes qué fue lo que pasó? Parece magia, pero es ciencia, después de varios meses estudiando sobre la “Educación en Neurociencia del Dolor”, mi dolor desapareció. Estudiando, me había aplicado a mí mismo esta nueva terapia, y al ver que funcionó, decidí virar mi carrera profesional del mundo de las lesiones, al mundo del dolor crónico.
Decidí estudiar otro Máster especializado en dolor crónico, y a partir de ahí me di cuenta de que este era mi camino. En mi trabajo se dieron cuenta de mi evolución, y empezaron a asignarme más pacientes con dolor crónico. En 2022 fiché por una Clínica y el médico que la dirigía, me ofreció coordinar este área. Fue en ese momento cuando empecé a dedicarme a ello prácticamente al 100%. Y por azar, o porque el destino me lo tenía preparado, el 80% eran pacientes con Fibromialgia.
Empaticé mucho con esta enfermedad, porque me recordaba a esos dolores tan “inexplicables” que yo padecí, así que decidí estudiarla más, comprenderla, y el ver cómo mi trabajo les devolvía la vida a estas personas, y el cariño y el agradecimiento tan grande que me transmitían por ayudarles a vivir sin dolor… Sentí una sensación que no se puede explicar con palabras.
Quise ayudar más a este colectivo, y propuse un proyecto muy innovador para ello, pero la clínica no confió en mí y tampoco me daba las herramientas para ello… Así que me armé de valor (porque hacerse autónomo en España lo requiere), y decidí montar ese proyecto por mi cuenta. Ese proyecto… Es el “PROGRAMA FÉNIX”. ¡Y aquí estoy! Entrevistado por el mejor blog de España sobre Fibromialgia. ¡¿Quién me lo iba a decir?!
En tu perfil hablas de un enfoque integral (ejercicio, nutrición, fisioterapia, psicología, PNIE…). ¿Por qué es tan importante abordarlo desde varios frentes?
A día de hoy ser un “profesional de la salud” y no entender qué significa realmente la palabra SALUD, es algo inadmisible… La evidencia científica es aplastante. El dolor crónico es una experiencia muy, muy compleja, que está influenciada por infinidad de factores que, en la gran mayoría de ocasiones, ni siquiera el propio profesional sanitario al que se acude conoce… Y lanzo una pregunta a nuestros lectores, ¿Has tenido alguna vez la sensación de estar explicándole tus síntomas a un profesional, y sentir que no está entendiendo nada y que no sabe ni qué decirte porque ni siquiera es capaz de comprender lo que te pasa?…
Yo siempre fui un “culo inquieto” en clase, y no me conformé con la teoría que repetían los profesores año tras año como los loros. Buscaba en mi poco tiempo libre estudios, formaciones, documentales… Así acabé estudiando una carrera y cuatro masters (y actualmente acabando mi 2ª carrera). ¿Y sabes una cosa Rafa? Cuanto más aprendo, más me doy cuenta de lo mucho que me falta por descubrir. Por lo que reducir el significado del sufrimiento que sufre una persona con Fibromialgia, a un simple “esto es por el estrés”, “usted es un poco hipocondríaca” o directamente “es psicológico”, me parece una falta de respeto tanto al paciente, como a la profesión y a todos los profesionales que día a día estudiamos buscando el conocimiento que nos brinde la posibilidad de ofrecer un mejor tratamiento a estas personas.
Y por mucho que yo estudie, nunca voy a saber más que una nutricionista, una enfermera o una psicóloga, que acumulan años de formación y experiencia. Por eso tenía claro desde el principio que en mi proyecto, me rodearía de diferentes profesionales de diferentes áreas de la salud para poder ayudar a las personas con Fibromialgia desde diferentes áreas. Debemos abandonar el modelo “mecanicista” tan presente en la medicina convencional, en el que todo se reduce a “te duele porque tienes X”, y tenemos que empezar a ver el organismo como un todo, un sistema súper complejo en el cual no podemos separar, por ejemplo, el bienestar emocional (estado de ánimo, catastrofismo, pesimismo…) o el bienestar social (soledad, exclusión social, incomprensión familiar/médica…) que rodea a la persona, de su parte puramente biológica, como puede ser su cuerpo. Estoy seguro de que quienes nos están leyendo han podido experimentar claramente cómo un día que duermen menos, o un día en el que tienen un evento familiar traumático, el dolor y la fatiga han aumentado considerablemente, ¿verdad?. Entonces… ¿Por qué limitar el tratamiento del dolor crónico a centrarnos solo en dar una pastilla o infiltrar una parte del cuerpo?
No somos máquinas, no somos “diagnósticos”, somos PERSONAS, y como tales, tenemos que abordarlas de forma más global, holística, y teniendo en cuenta la relación que tienen como sistemas, con sus respectivos entornos (estrés laboral, económico, familiar, sentimental, creencias obsoletas transmitidas por profesionales…).
Uno de los temas que repites es el papel del estrés y el sueño en el dolor crónico. ¿Podrías explicarnos por qué influyen tanto?
Totalmente. De hecho te diría que son dos grandes “olvidados” por los tratamientos convencionales y muy pocos profesionales realmente profundizan en ellos a la hora de establecer un plan de acción con un paciente con Fibromialgia.
Seguro que nuestros lectores han oído hablar de que la Fibromialgia se caracteriza por una alteración en el sistema nervioso central. Y sí, es cierto, pero no es lo único. Muchas veces olvidamos al sistema inmune, y este tiene mucho que decir en esta “relación tóxica” con el dolor.
En los últimos años precisamente ha entrado en juego un nuevo descubrimiento: la “neuroinflamación”, y créeme, es un concepto muy muy complejo, que yo a día de hoy sigo estudiando para poder comprenderlo en su totalidad, pero que ya introducimos en 2024 en una de nuestras clases en el Programa Fénix y nuestros alumnos y alumnas ya conocen. De hecho, algunos de ellos nos han dicho que ni siquiera sus médicos habituales lo conocen, y que han sido ellos quienes se los han explicado… (a esto me refería antes con que nosotros dotamos de la última información científica a nuestros pacientes).
Pues bien, sin entrar mucho en tecnicismos para no aburrir, el estrés y el insomnio han demostrado ser los dos principales detonantes de la neuroinflamación, y la neuroinflamación, por su parte, se está descubriendo como uno de los principales precursores, entre otros, de la sensibilización central, la fatiga crónica y el propio dolor crónico. Ya no basta con decir “eso es del estrés” y ya está…
Este tipo de descubrimientos nos obliga a profundizar mucho más para comprender realmente qué implica estar en constante estado de estrés/alerta, o arrastrar un insomnio importante durante meses (o incluso años), y echando la mirada hacia el estilo de vida que la sociedad actual nos obliga a llevar a cabo… Son dos ingredientes que están en todas las comidas. Por eso, y tras una interesantísima clase grupal que impartimos en el programa sobre la neuroinflamación (es la clase más complicada del programa, pero la que yo más disfruto), nuestros alumnos y alumnas comprenden la importancia de llevar a cabo los planes de acción que el Equipo Fénix les establece para la mejora del estrés y la reducción del insomnio.
Muchos testimonios de tu programa destacan frases como “ya no tengo miedo” o “he vuelto a jugar con mi nieta”. ¿Qué papel tiene la parte emocional y psicológica en la mejora del dolor crónico?
Esta parte es fundamental, y desde que incluimos una psicóloga en nuestro equipo, dimos un gran salto de calidad. Antes decía que el dolor es una emoción… Así que con esto yo creo que ya podemos hacernos una idea de la importancia que tiene poder contar con tratamiento psicológico en el caso de la Fibromialgia.
Seguramente muchos de nuestros lectores y lectoras pueden asociar un momento de empeoramiento de la sintomatología, o incluso el inicio de la misma, con una etapa de estrés emocional/sentimental. Es algo muy característico de la Fibromialgia, iniciar los síntomas tras un trauma emocional, y no es casualidad. Nuestro sistema nervioso “lleva la cuenta”, como dice nuestra psicóloga, y muchas veces somos incluso inconscientes de las heridas emocionales que arrastramos desde nuestra infancia y que, a día de hoy, siguen jugando un papel muy importante en la enfermedad.
En el Programa Fénix abordamos desde cómo gestionar un “brote” de dolor tanto físico, como emocional, hasta qué papel juegan las emociones en el dolor. Y obviamente, nuestra psicóloga lo hace mostrando toda la evidencia científica en la que se basa. Una vez reciben toda esta información previa, entonces pasan a tener las consultas individuales con ella, y aquí es donde vemos claramente como se abre la “caja de Pandora”. No es fácil afrontar esas heridas, más aún cuando ni siquiera sabías que las tenías, pero nuestros alumnos y alumnas afirman ser “liberador” ese momento en el que empiezan a soltar la carga emocional que muchas veces se aplican a sí mismos, y empiezan a comprender, por ejemplo, cómo el perfeccionismo o la autoexigencia son características de la personalidad muy comunes en personas con dolor crónico, y cómo manejarlas para que dejen de añadir más leña al fuego de su dolor. ¿Cuántas personas que nos están leyendo aquí mismo se han sentido identificadas con esa personalidad perfeccionista y autoexigente, o de ser el cuidador/a siempre de los demás, antes de que uno mismo/a? Estoy seguro que muchas… Pues en el programa las ayudamos a reencauzar el camino para aprovechar esa personalidad en su favor, y no en su contra.
¿Qué papel tiene el movimiento y el ejercicio físico en la rehabilitación de la fibromialgia?
Quizás esta respuesta no te la esperes… Pero el ejercicio físico NO es la mejor herramienta para el tratamiento de la Fibromialgia. Y lo dice alguien que tiene carrera y cuatro Másteres en entrenamiento… Cuando estudias y comprendes el entramado que hay detrás del dolor crónico, te das cuenta de la cantidad de cosas que se siguen haciendo y diciendo mal (de nuevo, iatrogenia).
Evidentemente el ejercicio es una herramienta fundamental, pero los estudios científicos la están poniendo en segundo lugar… Por detrás de la Educación en Neurociencia del Dolor, que como te comentaba al principio, es la primera línea de trabajo que se debe aplicar, y es el pilar sobre el que se cimenta el Programa Fénix.
Lanzo una pregunta a nuestros lectores y lectoras… ¿Cuántas veces habéis probado a hacer ejercicio, como yoga, pilates o natación, porque os han dicho que el ejercicio es muy importante para vuestra recuperación, pero cuando llegabais a casa, el dolor se disparaba y teníais 2-3 días de “resaca” con más dolor y más fatiga? Seguramente la gran mayoría están ahora mismo diciendo “Sí sí, a mí me pasa”. Pues bien, eso es porque los terapeutas que os han tratado, no se han actualizado y siguen tratando el dolor “a la vieja usanza”. El ejercicio es un potente analgésico, pero para las personas que no tienen dolor crónico. En cambio, para las personas que sí lo tienen, como en el caso de la Fibromialgia, el ejercicio puede llegar a ser hasta contraproducente como primera línea de trabajo, porque puede generar lo que se conoce en ciencia como “hiperalgesia inducida por ejercicio”. Tiene un nombre raro, pero básicamente: el ejercicio empeora mi dolor.
Y detrás de esto hay unos procesos fisiológicos muy complejos, que obviamente nosotros explicamos con detalle a nuestros alumnos y alumnas del Programa Fénix, para que entiendan por qué al principio del programa, el ejercicio no es tan importante, y de hecho en algunos casos concretos, incluso lo paralizamos porque detectamos que está teniendo este efecto sobre ellos.
También hablas de expectativas y mentalidad. ¿De qué manera lo que pensamos puede aumentar o reducir el dolor?
Esta pregunta me encanta. De entre todos los factores que se han descubierto que influyen en la experiencia dolorosa, hay uno que es el más subestimado: las CREENCIAS. Sí, la manera en la que pensamos, determina en gran medida si vamos a tener más o menos dolor, y esto se debe a una “sencilla” razón: el dolor es una EMOCIÓN que se expresa en la conciencia, cuando nuestro sistema llega a la conclusión de que estamos “en peligro”, ya sea real o potencial, y que por tanto debemos llevar a cabo un cambio de conducta para poder sobrevivir (que es el fin de toda acción que quiere llevar a cabo nuestro sistema). Por lo tanto, y como buena emoción que es, el dolor es una experiencia muy compleja que antes de ser “activada”, debe pasar por una serie de “jefes” que deben analizar conjuntamente la situación actual, para decidir si realmente hay más evidencias de peligro, que de seguridad. En caso de que haya más evidencias de peligro, activamos la alarma. En caso contrario, no se activará. Aquí las expectativas, las experiencias previas o las creencias, entre otros, juegan un papel crucial.
Pero, ¿Qué determina que algo sea peligroso o no? Hazte esta pregunta. Enciende una hoguera y ponle delante dos personas: una persona que tiene fobia al fuego, y un bombero. El estímulo es el mismo (la hoguera), pero la reacción de cada persona, ¿Cómo crees que será? Está claro que completamente diferente. Mismo estímulo, diferente reacción. ¿Por qué reaccionan diferente? Porque piensan diferente. La experiencia traumática que tuvo la persona con fobia con el fuego cuando era pequeña, no la tuvo el bombero, que disfruta salvando vidas entre llamas que bien podrían arrebatarle la suya.
Aquí juega un papel muy importante nuestra conciencia, nuestras experiencias previas, nuestras expectativas, nuestros conocimientos… y nuestras creencias. Ahora cambia la palabra “hoguera”, por la palabra “diagnóstico de Fibromialgia”, y cambia a la persona con fobia al fuego por una persona que tuvo una infancia muy dura, que se siente sola, que no se cuida y que además no se siente capaz de casi nada y está harta de que le digan “acostúmbrate a vivir con dolor”, pero que tras probar de todo ha acabado por creérselo; y cambia el bombero por una persona luchadora, con ganas de recuperar su salud, que no se conforma con los tratamientos convencionales y que no cree eso que dicen de que no haya una solución para su enfermedad. Pues ahora ofrécele a esas dos personas el Programa Fénix. Piensa en esos testimonios de casos de éxito que hemos publicado… ¿Adivinas cuál de estos dos tipos de persona eran?
Sólo te diré una palabra: “Iatrogenia”. Para quien no la haya escuchado antes (lo cual es preocupante), significa cualquier daño o efecto adverso en la salud de un paciente, provocado por una intervención MÉDICA, especialmente por el diagnóstico, el tratamiento o la creencia que instaura el profesional sobre el paciente. El dolor crónico, es una de las consecuencias de la iatrogenia… Piénsalo, ¿Y si la sintomatología que padeces y que ahora te han puesto como etiqueta “Fibromialgia”, se debiera en su origen a una mala praxis profesional? Pues a eso, se le llama iatrogenia, y nosotros nos encargamos de revertirla con la Educación en Neurociencia del Dolor.



Hablas de un nuevo paradigma del dolor que la mayoría de pacientes desconoce. ¿Podrías resumirnos en qué consiste?
¡Claro! Bueno, en el Programa Fénix el contenido de Educación en Neurociencia de Dolor tiene una duración total de 1 año, porque realmente el dolor crónico es un tema muy complejo, y para poder revertirlo, el paciente necesita conocer muchas cosas que evidentemente requieren de tiempo para primero, entenderlo, después estudiarlo y, por último, integrarlo para que genere los cambios que buscamos en su sistema nervioso, pero voy a intentar arte una pequeña pincelada… Allá voy.
El dolor es una emoción que se expresa en la conciencia, que está influenciada por muchísimos factores: sociales, culturales, emocionales, educativos… y en el caso del dolor “agudo”, también físicos. Sin embargo, si llevas experimentando dolor más de 6 meses, entonces ya hablamos de un dolor “crónico” (que no, no significa que sea “para siempre”, esto también es un concepto erróneo).
En el caso del dolor “crónico”, su principal característica (además de esa persistencia más allá de los 6 meses), es que produce cambios funcionales y estructurales en nuestro sistema nervioso central: el cerebro. La forma en la que este se activa cambia, y empieza a generar dolor de manera desproporcionada y continua, dejando a un lado la influencia del factor físico (que es por el que creemos en el 99% de las ocasiones, erróneamente, que es el culpable del dolor), y viéndose influenciado cada vez más por el resto de factores: creencias, sueño, alimentación, emociones…
Entonces, si la palabra “crónico” no significa “para siempre”, ¿Quiere decir esto que se puede REVERTIR? La respuesta es un rotundo SÍ. Y prueba de ello son nuestros casos de éxito. Si el dolor crónico no se pudiera revertir, el Programa Fénix no existiría ni tendría el éxito que tiene. ¿Y cómo se logra? Pues ahí está la clave… ¿Crees que es casualidad que abordemos 15 áreas diferentes de la salud en el Programa Fénix? Se requiere de un tratamiento interdisciplinar con muchos profesionales coordinados entre sí para poder lograrlo, y eso, es lo que hacemos en el Programa Fénix.
En redes insistes en que “la terapia no es magia, es ciencia”. ¿Qué falsas creencias o mitos sobre el dolor crónico crees que más confunden a los pacientes?
Esta pregunta daría para escribir un libro. Pero si tuviera que resumirte las tres que considero más importantes, para que nuestros lectores y lectoras se queden con algo útil para sus situaciones, son estas:
- “CRÓNICO” no significa “para siempre”. La palabra “Crónico” deriva de la palabra “Chronos”, dios griego del tiempo, y posteriormente de la palabra “Chronicus”, que en latín significaba, algo que se “prolonga mucho en el tiempo”. Por lo tanto, dolor “crónico” no significa que sea “para siempre”, si no que llevas con dolor mucho tiempo (al igual que cuando alguien dice “tengo estrés crónico”, se entiende que lleva mucho tiempo con estrés, y no que vaya a tener estrés para siempre, ¿No?). Así que, cuando te digan que tienes dolor “crónico”, debes saber no, tu enfermedad no es “para siempre” y que SÍ, el dolor crónico es REVERSIBLE.
- Daño y dolor NO es lo mismo. La IASP (Asociación Internacional para el Estudio del Dolor), el organismo mundial más importante en este campo, lo dejó bien claro en 2020: “El dolor y la nocicepción (daño en los tejidos) NO son lo mismo”, por lo tanto debemos abandonar esa idea de “me duele porque tengo X”, porque ese X (entendido como una lesión, desgaste, hernia, artrosis…) puede o no provocar la nocicepción, pero por sí sola, esta no es capaz de generar dolor. Por el camino pasan muchas otras cosas más complejas de explicar y que son las que, por ejemplo, nosotros explicamos a través de la Educación en Neurociencia del Dolor en el Programa Fénix. Por lo tanto, si tienes dolor, y especialmente dolor crónico, como es el caso de la Fibromialgia, hay que dejar de pensar que mi cuerpo está “dañado”, porque además, en la gran mayoría de casos, cuando vamos al médico, al traumatólogo o al fisioterapeuta, vamos con la intención de que nos encuentren ese “X” en nuestro cuerpo, y muchas veces o lo que encuentran, ya estaba ahí desde hace mucho tiempo, incluso antes de empezar a tener dolor, o directamente no te encuentran nada (a nuestros lectores con Fibromialgia, ¿Os suena eso de que no aparezca nada en las pruebas a pesar del dolor tan severo?). Entender esto es fundamental… Pero muy pocos profesionales lo explican, a pesar de que la IASP ya se pronunció hace 6 años (pero realmente fue en 2007 cuando se “descubrió” esto, recuerdas eso que decíamos de que vamos con 17 años de retraso… Otro ejemplo más).
- La Fibromialgia NO ES UN INVENTO. Y el dolor NO ES “PSICOLÓGICO”. Por favor, los profesionales sanitarios deben dejar ya de infravalorar a los pacientes, especialmente a los que sufren de Fibromialgia. La evidencia científica es aplastante, y demuestra que las personas con Fibromialgia realmente sufren alteraciones en el sistema nervioso central (como mencioné anteriormente), pero también en otros sistemas, como el inmune o el endocrino. Invalidar los sentimientos de un paciente, por muy difícil que sea encontrar ese X en una resonancia, radiografía o cualquier prueba que estén acostumbrados a realizar, es algo que ética y moralmente debería estar hasta penalizado. Si un profesional no encuentra una solución, lo mejor es derivar, pero no soltar frases lapidarias como “tienes que acostumbrarte a vivir con dolor” (¿Os suena?), “nosotros ya hemos hecho todo lo que hemos podido”, “lo suyo es psicológico/por el estrés” o incluso “la Fibromialgia no existe”. Esto provoca la Iatrogenia que comentamos anteriormente, y una profunda depresión sobre el paciente que luego nosotros tenemos que tratar de revertir. Tu dolor no te lo estás inventando, es REAL, y nosotros en el Programa Fénix lo sabemos, porque también lo hemos vivido…
Podría contarte muchísimos más, pero esta entrevista sería eterna. Precisamente la terapia Educación en Neurociencia del Dolor, entre otras cosas, se centra en explicar estos mitos, pero de una forma mucho más detallada y concisa, mostrando estudios científicos, conceptos de neurociencia, pruebas empíricas o casos de éxito… Y eso es lo que hacemos en el Programa Fénix. Imagínate un año de Educación en Dolor rompiendo mitos y explicando a nuestras alumnas y alumnos cosas como estas, con estudios, gráficas, analogías… Nosotros empoderamos de conocimiento al paciente, y por eso, logramos los casos de éxito que habéis visto.
En algunos posts mencionas que hay “mucho dinero malgastado en el dolor”. ¿Qué mensaje te gustaría dar a quienes han probado muchas terapias sin resultados?
En primer lugar, que no se rindan. SIEMPRE hay alternativa, solo que muchas veces, o no sabemos dónde encontrarlas, o simplemente no estamos abiertos a escucharlas. En nuestro caso aún nos pasa que mucha gente que nos contacta, piensa que somos unos “vende humos”, y esto me apena porque es una prueba más de que cada vez hay más personas que, con el mero interés de lucrarse económicamente de la desesperación de estas personas con este tipo de enfermedades, venden “programas” con soluciones mágicas y, sobre todo, rápidas. Esto, para especialistas en dolor crónico como nosotros, sabemos que es una “red flag” enorme. No hay soluciones rápidas, ni mágicas, solo hay ciencia, y “la ciencia es paciencia”.
Te contaré una anécdota… Hace poco entró una persona al Programa Fénix, que vio uno de mis post explicando que el dolor crónico no es para siempre, y prácticamente le faltó insultarme. Me dijo de todo. Fue tal mi sorpresa y mi sensación de tristeza al verlo, que decidí escribirle por privado para no mostrar más en público esos mensajes tan vejatorios que me mandó y conocer por qué pensaba así de nosotros. Me contó que éramos “como todos”, que nos aprovechábamos de la gente, que todo era una mentira, y bueno, cosas que mejor no quiero reproducir por aquí… Decidí, a pesar de ese mal trato, ofrecerle la entrevista para conocer mejor su caso y poder ayudarle, porque detrás de este tipo de personas que nos incriminan, hay realmente una persona con miedo, con incertidumbre, con la sensación de que no hay solución para ella, y como yo también estuve en ese lugar, decidí darle la oportunidad. Me pidió de todo. Pidió hablar con alumnos y alumnas del Programa, y lo hice. Pidió tener un contrato firmado con garantías, y eso ya lo teníamos. ¿Y sabes lo que más me llamó la atención? Me pidió el currículum de todo mi equipo… Parece una tontería, pero no lo es, de hecho, me gustó.
Tengo que confesarte que aunque el mundo online me ha enamorado, hay algo que no me gusta nada… No hay filtro. Cualquier persona, sin ningún tipo de formación, puede ponerse a vender programas y sacar dinero a la gente. Esto, en el mundo presencial, es imposible. Para trabajar necesitas presentar una titulación reglada, y en mi último trabajo en la clínica, tuve que traer mis diplomas oficiales, tanto de la carrera, como de los 4 Másteres. Esto en el mundo online, que está aún “en pañales”, no se controla, pero espero que lo haga, porque precisamente esta gente sin formación se aprovecha de este “vacío legal” para vender terapias sin ninguna evidencia científica (muchos placebos he visto por ahí), y ni siquiera se dignan a redactar un contrato legal. Los pacientes con Fibromialgia, desesperados, muchas veces pican el anzuelo y claro, luego pasa lo que pasa… Por eso cuando llega un programa de verdad como el nuestro, siguen creyendo que somos “uno más”. Es una pena, la verdad, pero la gente que acaba conociendo a nuestros casos de éxito empiezan a acercarse, y sobre todo, cuando estás dentro del Programa Fénix, te das cuenta desde el día 1 de que esto es diferente, y de que aquí sí que te sientes seguro/a.
¡Ah! Y por cierto… Esta persona entró al Programa, y en un mes ya nos dejó un testimonio escrito espectacular, dándonos las gracias por ser los primeros en realmente atenderle de verdad y explicarle lo que le pasaba. No sé si el día de mañana cuando muestre su caso de éxito me dejará confesar que fue quien hizo todo esto, pero eso ya pasa a un segundo plano. Lo importante es que al final apostó por nosotros, y ha salido ganando, y yo, de paso, aproveché que tuve que redactarle todo el currículum de mi equipo, para colgarlo en nuestra página web para que la gente también pueda comprobar que, efectivamente, nosotros no somos “vende humos”. Os invito a que pidáis el currículum a todas esas personas que os salen en los anuncios… Ya veréis cuántos os ponen pegas o excusas… Mientras, podéis ver los nuestros en nuestra página web: www.programafenixonline.com
¡Muchas gracias Chema!…
…que sepan nuestros lectores que hay una segunda parte de la entrevista aquí.
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